UN PUENTE PARA CATALUNYA

 

 

 

Hace muchos años, allá por el siglo pasado, durante el inicio de mi profesión llevé asuntos de derecho de familia. Encontré grandes compañeros, pero la vida me llevó por otro lado.


Recuerdo como si fuera ayer, uno de mis últimos casos. Después de semanas de negociaciones conseguí que marido y mujer, una verdadera lagartona, firmaran un convenio de separación que yo intenté que fuera lo mas equilibrado posible. Pero como pasaba, y continua pasando, era una verdadera condena de por vida para el marido, que, deseperado, lo único que queria era acabar.

Sentados en el despacho del notario, el marido estampó su firma, nos saludó al notario y a mí y se dirigió a su mujer y le espetó.

-!Mira¡, no te dejo ni el consuelo de decir que te dejo por otra, te dejo POR NADIE, lo repito, !POR NADIE¡... le espetó...
A lo que la mujer, rota su serenidad, le contestó entre hipidos,
-!Te irás a vivir debajo de un puente¡. Lo perderás todo. Ya me cuidaré yo...
Y él le contestó,
-Si, pero será... !MI puente¡. Viviré allí pobre, pero solo y feliz. Y sabiendo como eres, esperaré tranquilamente a que ocupes el puente de al lado.

El recuerdo de esta anécdota, ha salido de mi olvido, porque tiene grandes parecidos con la actual situación entre España y Catalunya. Los poderes de España, que llevan años y años mortificando y denigrando a los catalanes, los han amenazado últimamente que si se separan, irán a vivir internacionalmente, bajo un puente... pues bien, ahora, y aquí, esta posibilidad ya se ha asumido... porque será NUESTRO PUENTE, donde estaremos pobres, solos, pero felices.

Y después nos reiremos todos cuando comprobemos que los señores IBEX no tienen patria, sólo bandera de conveniencia.

El problema añadido es que España, poco me temo, tendrá que ocupar, de inmediato, el puente contiguo. Y sus poderes fácticos tendrán que explicar eso a sus ciudadanos.

...Y REVIVIRAN LAS HISTORIETAS DE “CARPANTA”

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